Nuestra mente, a veces se nubla, fría niebla que parece poder eliminarse con tan solo soplar, pero, poco a poco te das cuenta de que eso realmente no es así.
Cada vez lo ves todo más blanco, más blanco y a la vez más negro.
Miras hacia los lados, y ya no hay nada que pueda ayudarte a hacer desaparecer la niebla...nada...ni nadie. Te desesperas, no sabes que hacer, ahora en tu mente no solo hay niebla, también hay dudas. Las dudas recorren cada milímetro de tu cuerpo, recorren tus venas, inundan tu cabeza, no puedes más, gritas, te retuerces, te encierras en otro mundo, en un mundo diferente. Diferente, sí, pero es un mundo donde solo existe el dolor, dolor y sufrimiento, miedo...Miedo a todos, miedo a todo...y una vez más, esto se convierte en una horrible pesadilla.
domingo, 8 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)